
La Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones campesinas, interculturales y originarias anunciaron una alianza conjunta para encarar el conflicto social y económico frente al Gobierno del presidente Rodrigo Paz. El acuerdo fue presentado como un “pacto de no traición” entre los distintos sectores movilizados.
El ejecutivo de la COB, Mario Argollo, informó que esta alianza busca coordinar acciones y decisiones de manera conjunta, garantizando que todas las organizaciones tengan el mismo peso dentro de las determinaciones que se asuman en adelante.
“La alianza COB y sectores campesinos es un pacto de no traición, donde todos vamos a tener el mismo peso para tomar decisiones”, afirmó el dirigente durante el anuncio realizado este miércoles.
En el acto también participó el ejecutivo de la Federación Departamental de Campesinos Tupak Katari de La Paz, Vicente Salazar, quien aseguró que las bases de las provincias determinaron exigir la renuncia del mandatario.
“El pueblo ya está cansado, las 20 provincias han determinado, la gente nos ha rebasado, ya está cansada de este gobierno y el pedido único de las 20 provincias es la renuncia de Rodrigo Paz”, manifestó Salazar.
Por su parte, Argollo sostuvo que, si el presidente no demuestra voluntad para resolver la crisis económica y social, debe dejar el cargo.
“Si el presidente no tiene la voluntad de solucionar los problemas del pueblo, tiene que irse”, declaró el máximo dirigente de la COB.
Asimismo, rechazó las críticas contra las movilizaciones y aseguró que los sectores sociales no protestan por intereses personales, sino por las necesidades de la población ante el incremento del costo de vida, la falta de empleo y los problemas en el abastecimiento de combustibles.
“No estamos movilizados por locos ni por apetitos personales o sectoriales, sino por las necesidades que lastimosamente el Gobierno central no ha solucionado hasta ahora”, afirmó.
Argollo también acusó al Ejecutivo de favorecer a grupos empresariales y sectores económicamente poderosos, mientras que —según dijo— las demandas de la población trabajadora continúan sin respuesta.
El anuncio se produce en medio de un clima de tensión social y política, con distintos sectores movilizados en varias regiones del país y con pedidos de soluciones inmediatas a la crisis económica.