
La Asamblea Legislativa Plurinacional resolvió no censurar al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, tras la interpelación por el denominado caso “maletas”, al aprobar el orden del día puro y simple, en una sesión marcada por tensiones políticas y denuncias cruzadas.
El presidente nato de la Asamblea, Edmand Lara, explicó que esta decisión implica que no existe ni censura ni voto de confianza hacia la autoridad. Además, observó la ausencia de 17 diputados, de los cuales solo tres contaban con licencia justificada.
En la votación participaron 147 legisladores: 100 respaldaron el orden del día puro y simple, 43 votaron por la censura, tres se abstuvieron y uno no emitió su voto.
Durante su intervención, Oviedo señaló que el ingreso sin control de 32 maletas en noviembre de 2025 —en un vuelo chárter procedente de Estados Unidos hacia Viru Viru— habría sido facilitado por funcionarios de Aduana en complicidad, utilizando el pasaporte diplomático de la exdiputada Laura Rojas para evitar controles.
El caso derivó en la apertura de cuatro procesos investigativos; sin embargo, las maletas, que contenían divisas en un monto aún no determinado, continúan desaparecidas.
El diputado Egidio Arce cuestionó el desarrollo de la interpelación, al considerar que no cumplió su objetivo y se limitó a solicitudes de información general. En su criterio, faltaron preguntas más concretas y una mejor coordinación entre legisladores.
El debate también se vio tensionado por denuncias del diputado Édgar Zegarra, quien alertó sobre un presunto intento de desestabilización impulsado desde el Chapare, vinculando a distintos actores políticos y sociales. A raíz de ello, algunos legisladores propusieron emitir una resolución específica sobre el tema.
En su primera participación en el pleno, el senador Nilton Condori también generó polémica al cuestionar el salario de los legisladores y plantear una reducción o incluso una renuncia colectiva, lo que provocó reacciones divididas en la sala.
De forma paralela, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, respaldó la hipótesis de un proceso de presión escalonada en el país, señalando que existirían recursos económicos significativos detrás de las movilizaciones sociales.