
Las autoridades del área de hidrocarburos aseguraron que en el país no se comercializará gasolina en malas condiciones, luego de las denuncias de transportistas que reportaron fallas mecánicas en sus vehículos tras cargar combustible en algunos surtidores.
Desde el Gobierno se afirmó que la gasolina que se distribuye cumple con los controles técnicos y de calidad establecidos, descartando que exista producto “desestabilizado” o en mal estado en el sistema de abastecimiento nacional.
Sin embargo, sectores del transporte público expresaron su preocupación por los daños registrados en motorizados, principalmente en motores e inyectores, los cuales —según denunciaron— se habrían producido luego de cargar combustible en determinadas estaciones de servicio.
Los choferes exigieron que se investigue a fondo estos hechos y se identifique a los responsables, tanto en surtidores como en la cadena de distribución, para que se apliquen sanciones correspondientes.
“Si el combustible está bien, entonces alguien tiene que responder por los perjuicios económicos que estamos sufriendo los transportistas”, manifestaron dirigentes del sector, quienes además pidieron mayor fiscalización y controles permanentes.
Las autoridades indicaron que se intensificarán las inspecciones en estaciones de servicio y centros de almacenamiento, con el fin de garantizar la calidad del carburante y brindar tranquilidad a la población.
El tema generó preocupación en varios departamentos, donde conductores reportaron fallas similares, mientras se espera que las investigaciones determinen si existió alguna irregularidad en la distribución o manipulación del combustible.
