
En Bolivia, el 15,9% de la población adulta sufre de hipertensión arterial, una condición que, sin un control adecuado, puede ser altamente riesgosa para la salud. Así lo reveló el Ministerio de Salud en el marco del Día Mundial de la Hipertensión, conmemorado este sábado.
De acuerdo con datos oficiales, más de la mitad de los bolivianos que viven con hipertensión desconocen su diagnóstico, y solo el 23,5% de los pacientes diagnosticados logra mantener sus niveles de presión bajo control. Esta realidad ha impulsado al sistema de salud del país a adoptar medidas más estrictas para mejorar la prevención, detección y tratamiento de esta enfermedad.
Estrategia Hearts para fortalecer la atención
El Ministerio de Salud ha implementado la estrategia Hearts de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 70 centros de atención primaria distribuidos en los departamentos de La Paz, Oruro, Tarija y Santa Cruz. Esta iniciativa busca fortalecer el manejo de las enfermedades cardiovasculares a través de una atención estandarizada y de bajo costo, garantizando que todos los equipos médicos utilicen el mismo enfoque para tratar a los pacientes hipertensos.
Para este año, el Gobierno planea extender esta cobertura a 30 establecimientos adicionales en Potosí y Pando, aumentando así la presencia del programa a seis departamentos.
Guía clínica para un tratamiento efectivo
Además, el Ministerio de Salud ha desarrollado una guía clínica junto a especialistas en cardiología y sociedades médicas. Esta herramienta unifica los procedimientos para atender correctamente a los pacientes hipertensos, desde la toma precisa de la presión arterial hasta la evaluación integral del riesgo cardiovascular.
Roxana Salamanca, jefa de la Unidad de Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio, explicó que esta guía incluye un protocolo estandarizado que busca asegurar que todos los equipos médicos ofrezcan un tratamiento efectivo, accesible y disponible dentro del Sistema Único de Salud (SUS).
Factores de riesgo y prevención
La hipertensión, también conocida como presión alta, ocurre cuando la sangre circula por las arterias con una fuerza superior a la normal, lo que puede dañar gravemente el corazón, los riñones y el cerebro. Entre los principales factores de riesgo se encuentran la obesidad, antecedentes familiares, falta de actividad física, consumo excesivo de sal, tabaquismo y consumo de alcohol.
En línea con estas preocupaciones, la estrategia Hearts se complementa con otras iniciativas globales de la OMS, como MPower (control del tabaquismo), Active (fomento de la actividad física), SHAKE (reducción del consumo de sal) y Replace (eliminación de las grasas trans de la dieta).
Con estos esfuerzos, Bolivia busca no solo mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, sino también reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares en su sistema de salud.
