
La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia dio un plazo de 48 horas al Gobierno para instalar una reunión con el ministro de Hidrocarburos y el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), con el fin de explicar la persistencia de la escasez de combustibles y el incumplimiento de los compromisos asumidos con el sector.
«Digan la verdad. Solo ustedes saben por qué no se está cumpliendo. Necesitamos reunirnos en el término de 48 horas para que nos den una respuesta», afirmó el ejecutivo de la organización, Lucio Gómez, quien advirtió que, de no concretarse el encuentro, el transporte evaluará nuevas medidas.
Gómez señaló que, tras los 53 días de bloqueos, los transportistas esperaban retomar sus actividades con normalidad; sin embargo, aseguró que continúan las largas filas en los surtidores, lo que dificulta el cumplimiento de sus obligaciones económicas, incluidos los pagos a la banca.
Asimismo, cuestionó la falta de avances en la investigación sobre el combustible de presunta mala calidad que habría dañado varios vehículos. Indicó que el Gobierno aún no concreta la participación de universidades para verificar la calidad del carburante, pese a que ese compromiso ya había sido asumido.
El dirigente también rechazó el proyecto para regularizar vehículos indocumentados, al considerar que fue elaborado sin consultar al sector y que contradice las restricciones vigentes para la importación de motorizados.