
Ante el incremento de casos de sarampión en varios municipios del país, el Ministerio de Salud, en coordinación con los Servicios Departamentales de Salud (Sedes), informó que el retorno a clases presenciales se realizará bajo un estricto protocolo de bioseguridad para prevenir nuevos contagios en las unidades educativas.
La jefa de la Unidad de Prevención y Control de Enfermedades, Roxana Salamanca, explicó que las medidas buscan proteger la salud de los estudiantes y docentes.
“Se elaboró un protocolo de bioseguridad para la prevención del sarampión en unidades educativas con el objetivo de evitar nuevos contagios”, afirmó.
El protocolo incluye controles en horarios de ingreso y salida escalonados para evitar aglomeraciones. “Se recomienda que primero salgan los niños de educación preescolar, luego los de nivel escolar y, por último, los adolescentes, todos en horarios diferenciados”, detalló Salamanca.
También se establece el uso obligatorio de barbijos, que deben utilizarse entre cuatro y seis horas, siempre que estén secos y limpios, además del refuerzo del lavado de manos y la desinfección constante de aulas e instalaciones escolares.
Las autoridades garantizaron la disponibilidad de vacunas en todos los centros de salud e instaron a los padres a verificar el esquema de vacunación de sus hijos y acudir a los puntos habilitados si existe alguna dosis pendiente.
El director del Sedes Santa Cruz, Jaime Bilbao, informó que el departamento reporta 153 casos confirmados de sarampión en lo que va del año. El más reciente se registró el pasado lunes 28 de julio en el municipio fronterizo de San Matías.
Los municipios más afectados por el brote son: Porongo, San Miguel de Velasco, Santa Cruz de la Sierra, Cabezas, El Puente, Vallegrande, Montero, El Torno, Warnes, Portachuelo, Camiri, Cuatro Cañadas, San Ignacio, Pailón, Charagua, San José de Chiquitos, Concepción y San Matías.
