viernes, diciembre 12

La Paz y El Alto cumplen tres semanas sin marraqueta y panificadores advierten con incremento del precio

La Paz y El Alto cumplen tres semanas sin marraqueta y panificadores advierten con incremento del precio
Foto: Erbol

Las ciudades de La Paz y El Alto cumplen tres semanas sin la tradicional marraqueta, un alimento básico para miles de familias. La falta de este pan de batalla mantiene en alerta a los consumidores y ha llevado a los panificadores artesanos a plantear un posible ajuste de precio si el gobierno decide retirar la subvención a la harina.

Rubén Ríos, ejecutivo de la Confederación Nacional de Panificadores y Artesanos de Bolivia (Conapabol), informó que cerca de 1.000 panificadores se reunieron en un ampliado para definir su posición. Como resultado, el sector dio un ultimátum al gobierno: si hasta el miércoles no hay pronunciamiento sobre la continuidad de la subvención, desde el jueves la marraqueta podría subir de 0,50 a 1 boliviano por unidad, lo que representa un incremento del 100%.

Mientras tanto, ambas ciudades solo cuentan con pan surtido, en algunos casos de menor calidad, debido a la falta de controles municipales y del Viceministerio de Defensa del Consumidor sobre el peso y la elaboración de este producto básico.

Desde la llegada del nuevo gobierno, no se emitió aún una política clara sobre la subvención de la harina y otros insumos que anteriormente beneficiaban a los panificadores. El viceministro de Comercio y Logística, Gustavo Serrano, adelantó que una respuesta oficial podría conocerse hasta este miércoles.

Durante la gestión de Luis Arce, la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) tenía previsto garantizar este año 2.495.392 bolsas de harina de 50 kilos, superando las 2.305.205 bolsas del año pasado. De ese total, 825.713 bolsas estaban destinadas a La Paz y 999.205 a El Alto. Sin embargo, hasta el 30 de marzo solo se habían entregado 348.283 bolsas, siendo estas dos ciudades las más afectadas con 14.644 y 133.370 bolsas respectivamente.

El Presupuesto General del Estado (PGE) 2025 contempla además un acopio de 150.000 toneladas de trigo y la compra de otros insumos como azúcar, manteca y levadura, con una inversión total de 750 millones de bolivianos destinados a la subvención de alimentos.

La incertidumbre mantiene en tensión tanto a los panificadores como a la población, que aguarda una definición sobre la continuidad de la subvención y el posible retorno de la marraqueta a precio accesible.

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