
En un encuentro realizado este sábado en Lauca Ñ, el expresidente Evo Morales protagonizó un tenso momento al reprender a varios de sus seguidores que, aparentemente, perdieron la atención e incluso se quedaron dormidos durante su prolongada intervención, en la que volvió a arremeter contra el Gobierno de Luis Arce y denunció supuestas conspiraciones en su contra.
En medio de su habitual repaso sobre la situación política y las movilizaciones impulsadas por su sector, Morales se refirió a una reunión que, según él, tuvo lugar durante el conflicto de los bloqueos de caminos. En ese encuentro habrían participado los opositores Jorge Tuto Quiroga, Samuel Doria Medina, Manfred Reyes Villa, el presidente Luis Arce y el empresario boliviano radicado en Estados Unidos, Marcelo Clare.
Antes de profundizar sobre dicha reunión, el líder del denominado Instrumento Político “Evo Pueblo” interrumpió su relato al percatarse de que algunos asistentes ya no lo escuchaban con atención. Visiblemente molesto, golpeó la mesa y señaló la puerta exclamando: “Compañeros, si pueden, pueden descansar por favor, estamos en reunión”.
Durante el encuentro, al que asistieron dirigentes del denominado Pacto de Unidad y representantes de su núcleo más cercano, Morales acusó nuevamente al Gobierno de Luis Arce de haber pactado con Andrónico Rodríguez y los magistrados del Tribunal Constitucional Plurinacional para eliminar la sigla Pan-Bol —con la que intentaba presentarse como candidato— y favorecer al Movimiento Tercer Sistema (MTS).
Según su versión, el entonces ministro de Justicia, César Siles, habría negociado la anulación de Pan-Bol a cambio del retiro de una demanda contra el MTS y la aprobación de créditos en la Asamblea Legislativa. “Tenían acuerdo entre Andrónico, Lucho y autoprorrogados”, sostuvo Morales, reiterando que su inhabilitación como candidato es parte de un plan coordinado para frenar su retorno en 2025.
El exmandatario insistió en que la justicia boliviana está “instrumentalizada” y acusó al Órgano Legislativo de actuar bajo presión del Ejecutivo. Sus declaraciones, cargadas de tono autoritario, se dieron en un escenario donde se percibía el cansancio y escaso entusiasmo de su audiencia.
Con información de Erbol