
El café boliviano continúa consolidando su presencia en los mercados internacionales. Solo en los primeros cuatro meses de 2025, el país exportó más de 650.000 kilogramos del grano, generando ingresos por encima de los 5 millones de dólares, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), difundidos por el viceministro de Comercio Exterior e Integración, Huáscar Ajata.
“Hasta abril de este año teníamos más de 650.000 kilogramos por un valor de más de 5 millones de dólares”, informó Ajata, quien destacó el crecimiento sostenido del rubro cafetalero y el impulso que recibe desde las políticas públicas.
Los principales destinos del café boliviano son Estados Unidos (27%), Bélgica (26%), Francia (14%), Chile (6%) y Dinamarca (4%), reflejo del interés creciente por un producto reconocido por su calidad, sabor y origen de altura.
“Tenemos una producción pujante en materia de café”, afirmó Ajata, resaltando también la activa participación de productores nacionales en eventos internacionales, como la Expo Osaka en Japón —donde se realizó una cata especializada— y la Expo Café Chile 2025, con la participación destacada de mujeres caficultoras.
El café boliviano se proyecta como un grano de altura con identidad propia, y el Estado trabaja en su posicionamiento internacional a través de programas productivos y espacios de promoción.
Según el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, en los últimos cuatro años el rendimiento de los cultivos creció en un 30%, y las exportaciones del grano se incrementaron de $us 9,4 millones a $us 15,1 millones, con un salto en el volumen exportado de 1.403 a 2.427 toneladas.
El Programa Nacional de Café, que opera en 26 municipios de Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, ha destinado Bs 182 millones para fortalecer la cadena productiva del sector.
Como parte de este impulso, el Gobierno lanzó esta semana el XI Torneo Nacional Taza de Calidad “Café Presidencial del Bicentenario” 2025, que reúne más de 250 muestras de café provenientes de diversas regiones del país. La iniciativa busca reconocer la excelencia del grano nacional y abrir nuevas oportunidades de exportación directa para los productores bolivianos.