
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este viernes un programa de financiamiento para Bolivia por aproximadamente $us 1.900 millones, con un primer desembolso inmediato de $us 214 millones. El acuerdo tendrá una duración de 36 meses y los siguientes desembolsos estarán condicionados a las revisiones periódicas del programa.
La decisión del organismo internacional se produjo después de que la Asamblea Legislativa Plurinacional aprobara el financiamiento, completando así la instancia nacional requerida para avanzar con la ejecución del acuerdo.
El programa busca apoyar la recuperación de la estabilidad macroeconómica, fortalecer la protección social, recomponer las reservas internacionales y reducir las vulnerabilidades fiscales y externas. También contempla medidas para reforzar la estabilidad del sistema financiero y generar condiciones para un crecimiento sostenible con mayor participación del sector privado.
Subsidios y gasto público
Uno de los componentes centrales del programa está relacionado con las cuentas fiscales. El FMI plantea medidas para encaminar la deuda pública hacia una trayectoria descendente y mejorar tanto las instituciones fiscales como la eficiencia del gasto estatal.
Dentro de las acciones previstas se encuentra la eliminación progresiva de los subsidios que aún se mantienen sobre los combustibles, mediante un mecanismo automático de determinación de precios. Paralelamente, el programa contempla fortalecer los mecanismos de protección social y orientar de mejor manera la asistencia hacia los hogares más vulnerables.
También se prevé mejorar el uso de los recursos públicos, atender obligaciones pendientes, introducir reformas en las empresas estatales y fortalecer las instituciones encargadas de la gestión fiscal.
Cambios en el régimen cambiario y el Banco Central
En materia monetaria y cambiaria, el programa contempla una transición hacia un sistema en el que el tipo de cambio sea determinado por las condiciones del mercado.
El FMI también destaca la eliminación de nuevo financiamiento presupuestario por parte del Banco Central y el paso hacia un esquema basado en metas de base monetaria.
A esto se suman medidas para administrar de manera prudente la liquidez, incrementar las reservas internacionales y limitar la intervención cambiaria a situaciones de desorden en el mercado.
El organismo también plantea fortalecer la autonomía, la gobernanza y los mecanismos de rendición de cuentas del Banco Central.
Reformas para atraer inversión y generar empleo
El acuerdo incorpora además una agenda de reformas estructurales destinada a modificar las condiciones para la actividad económica privada.
Entre sus objetivos están mejorar el entorno empresarial, reducir distorsiones en los mercados, fortalecer la gobernanza y generar condiciones para atraer inversión privada y ampliar el empleo formal.
El programa también incluye medidas destinadas a reforzar la resiliencia del sistema financiero, mejorar la supervisión y fortalecer los mecanismos institucionales vinculados con la estabilidad financiera.
Tras la aprobación del Directorio Ejecutivo, el director gerente adjunto del FMI y presidente interino de la sesión, Nigel Clarke, señaló que las autoridades bolivianas adoptaron durante el último año medidas para enfrentar desequilibrios macroeconómicos acumulados.
Clarke sostuvo que el cumplimiento sostenido de las medidas, una adecuada planificación ante posibles contingencias y el respaldo de organismos multilaterales serán factores importantes para la ejecución del programa.
El FMI también prevé que su participación permita movilizar recursos adicionales de otras instituciones financieras internacionales, ampliando el respaldo financiero disponible para Bolivia durante el período de vigencia del programa.