
Tras la ruptura del diálogo, el Gobierno boliviano instó a retomar las mesas de negociación, mientras la Central Obrera Boliviana (COB) radicalizó su postura, llamando a masificar las movilizaciones en rechazo al Decreto Supremo 5503.
Durante el encuentro en la Casa Grande del Pueblo, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, aseguró que el Ejecutivo aceptó realizar correcciones en varios artículos del decreto, pero los dirigentes sindicales mantuvieron su posición de “abrogación total o nada”. Por su parte, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, calificó la postura de la COB como intransigente y contradictoria.
El Gobierno propuso intercambiar observaciones por escrito para avanzar en el diálogo, pero la iniciativa fue rechazada por los dirigentes, que se retiraron de la reunión. Lupo reiteró que el Ejecutivo sigue dispuesto a dialogar para pacificar el país y continuar con las acciones necesarias para el desarrollo económico y social.
Desde la sede de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, reafirmó la exigencia de abrogar el decreto y llamó a todo el pueblo boliviano, cooperativistas, gremiales, transportistas y mineros a sumarse a la movilización. El dirigente advirtió que la dirigencia sindical no se “venderá” y responsabilizó al presidente Rodrigo Paz por cualquier incidente que pudiera afectar a los líderes de la COB.
Lupo enfatizó que el diálogo sigue siendo la única vía para resolver las diferencias y evitar que los bloqueos y protestas continúen generando efectos negativos en el país.
