
El Gobierno, mediante el Decreto Supremo 5705, determinó elevar a Bs 6.000 millones el monto asignado por el Tesoro General de la Nación (TGN) para financiar el diferencial generado por la compra de carburantes y garantizar el abastecimiento de combustibles en el país.
La nueva asignación representa el triple del monto establecido en agosto, cuando se habían destinado Bs 2.000 millones. Asimismo, constituye el segundo incremento desde la aprobación inicial de estos recursos, que en julio alcanzaban a Bs 1.000 millones.
El aumento de los recursos del TGN se produce en un contexto de incremento del precio internacional del petróleo, situación que ejerce presión sobre el costo de los carburantes y, en consecuencia, sobre los recursos necesarios para financiar su importación.
La medida se enmarca en la situación que atraviesan las finanzas públicas debido al costo que representa para el Estado mantener la subvención a los combustibles. El Gobierno ya planteó la necesidad de definir si se continuará destinando recursos públicos a este mecanismo o si estos fondos serán orientados hacia la inversión.
Dentro del programa económico respaldado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), se contempla la eliminación de la subvención a los combustibles a partir de 2027, acompañada de medidas de compensación dirigidas a los sectores considerados más vulnerables.
El incremento de los recursos destinados por el TGN busca garantizar la disponibilidad de carburantes en el mercado nacional mientras el Gobierno define medidas de fondo respecto al futuro de la subvención y su impacto sobre las cuentas públicas.