
El secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y obispo de El Alto, monseñor Giovani Arana, advirtió que la aplicación de un estado de excepción no solucionará el conflicto que atraviesa el país y alertó que el uso de la fuerza podría provocar una mayor escalada de violencia.
“No, de ningún modo. Creo que la violencia, el uso de la fuerza no va a solucionar este conflicto (…) el uso de la violencia generará más violencia”, afirmó Arana durante una entrevista con La Mañana en Directo de ERBOL, al referirse a la posibilidad de aplicar medidas de fuerza para frenar las protestas y bloqueos.
La autoridad eclesiástica también sostuvo que una eventual renuncia del presidente Rodrigo Paz no resolvería la actual crisis, al considerar que los problemas económicos y sociales son estructurales y requieren soluciones de largo plazo.
En ese contexto, señaló que tanto el Gobierno como los sectores movilizados deben asumir una actitud de apertura y ceder posiciones para alcanzar acuerdos.
Asimismo, informó que la Iglesia Católica continúa realizando gestiones para instalar espacios de diálogo junto a la Defensoría del Pueblo, con el objetivo de acercar posiciones entre las autoridades y los sectores en conflicto.
Las declaraciones surgen en medio de un escenario de alta tensión social, mientras el país, especialmente el departamento de La Paz, atraviesa su cuarta semana de bloqueos y movilizaciones, luego de varios hechos de violencia registrados durante el fin de semana.