
El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, denunció que el actual comandante general de la Policía Boliviana, Augusto Russo, incumplió una orden judicial que debía derivar en su remoción y en la remisión de sus antecedentes al sistema disciplinario policial y al Ministerio Público.
En conferencia de prensa, Lara recordó que, según un auto constitucional de la Sala Constitucional de Beni del 23 de enero de este año, Russo debía dejar el cargo y someterse a un proceso disciplinario y penal, tras impedir la especialización de varios policías, vulnerando sus derechos profesionales.
El vicepresidente, también presidente nato de la Asamblea Legislativa, subrayó que la Ley 101 obliga a que cualquier miembro de la Policía que incurra en faltas disciplinarias sea puesto a disposición de la Fiscalía Policial, sin excepción de rango o cargo.
El incidente surgió luego de que el teniente coronel Eric Rodrigo Gálvez Cabrera presentara una acción de amparo constitucional denunciando la negativa del comandante Russo a permitir diplomados y cursos de especialización para oficiales. Pese a la orden judicial, la Dirección General de Investigación Policial Interna (Digipi) no inició medidas contra Russo.
“No hay respeto al Estado de derecho, el primer hombre de la Policía Boliviana no cumple la ley”, afirmó Lara, quien hizo un llamado a las instituciones estatales para que garanticen justicia y cumplimiento de la ley, sin distinción de jerarquía.
El Vicepresidente aseguró que se dará seguimiento al caso y que se mantendrá la lucha contra la corrupción dentro de la Policía Boliviana, enfatizando la necesidad de igualdad ante la ley para todos los miembros de la institución.
