
Un cargamento de 700 toneladas de arroz procedente de Argentina fue rechazado por Insumos Bolivia, tras detectarse que el producto no cumple con las especificaciones técnicas exigidas y presenta incluso signos de contaminación, lo que impide su ingreso al mercado nacional.
La directora de la institución estatal, Lauren Fernández, informó que se trata de una importación comprometida con un anticipo de Bs 63 millones, cuya recuperación ahora enfrenta trabas legales. “Nos preocupa bastante porque son recursos públicos en riesgo. Tenemos una orden judicial que impide cobrar la póliza de garantía”, explicó.
Según detalló, el arroz fue sometido a evaluación técnica y sanitaria, y no alcanzó los estándares mínimos requeridos, motivo por el cual ni siquiera puede ser transferido a Emapa u otros canales oficiales de distribución. “No podemos venderlo, no podemos ingresarlo al mercado interno; simplemente no es apto”, recalcó Fernández.
Posibles documentos falsificados en el proceso de importación
La situación se complica aún más por presuntos indicios de falsificación de certificados sanitarios, necesarios para la autorización del ingreso del grano desde Argentina. Fernández indicó que se habrían manipulado documentos para obtener el aval del Senasag del país de origen.
“Tenemos evidencia de que se habrían falsificado certificados para habilitar el producto, y ahora la empresa proveedora ha presentado una demanda contra nosotros para evitar que ejecutemos la póliza”, denunció.
Mientras continúan las acciones legales para recuperar el anticipo millonario, el arroz permanece inmovilizado, y las autoridades buscan establecer responsabilidades en una operación que pone en entredicho los controles de calidad en las importaciones de alimentos.
La situación también reabre el debate sobre la seguridad alimentaria y la necesidad de reforzar los filtros sanitarios y administrativos en operaciones internacionales que involucran productos de consumo masivo.
