
El analista financiero y candidato presidencial por Nueva Generación Patriótica (NGP), Jaime Dunn, reaccionó tras conocer su inhabilitación por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE), afirmando que su postulación generó «temor» tanto en el oficialismo como en la oposición que califica como “funcional al masismo”.
Durante una conferencia de prensa, Dunn sostuvo que su exclusión del proceso electoral responde a un intento por silenciar su propuesta política. “Esto ha generado claramente temor en el oficialismo, ha generado también temor, claramente, a lo que es la oposición funcional al masismo”, declaró.
El TSE comunicó oficialmente su inhabilitación a través del secretario de Cámara, Fernando Arteaga, quien explicó que la decisión se basa en un informe de la Contraloría General del Estado, el cual señala que el candidato no acreditó su solvencia fiscal, un requisito para su postulación.
Dunn se declaró “víctima de ataques” y anunció que su equipo jurídico presentará un recurso de apelación en los próximos días. “Bienvenidos los ataques, no tenemos miedo. Hoy más que nunca estamos con más ganas de continuar en el proceso electoral. Nada nos va a parar, porque la libertad no se ruega de rodillas ni se la pide, se la toma, se la arrebata”, expresó.
Respecto a una deuda reportada con la Alcaldía de El Alto, el candidato afirmó haber pagado Bs 280.000 y aseguró que, según una determinación judicial, ya no existen obligaciones pendientes. Su abogado respaldó esta afirmación, indicando que no hay impedimentos legales vigentes.
Pese a que la sigla NGP podría reemplazar a su candidato, Dunn reiteró que sigue siendo el representante presidencial de su organización y anticipó que agotará todas las vías legales para revertir la inhabilitación. Además, advirtió que, sin su participación, las elecciones podrían carecer de legitimidad ante una parte del electorado que se siente representado por su propuesta política.