
Durante el acto por el 199 aniversario de la creación de la Policía Boliviana, el presidente Luis Arce se refirió a los recientes asesinatos de efectivos policiales durante los bloqueos de carreteras en Llallagua, Potosí, y aseguró que los responsables de estos hechos deberán rendir cuentas ante la justicia.
En su discurso, el mandatario expresó su solidaridad con las familias de los subtenientes Carlos Enrique Apata Tola, Brian Jorge Barroso Rodríguez, Christian Calle Alcón y del sargento segundo Jesús Alberto Mamani Morales, quienes perdieron la vida mientras participaban en los operativos de desbloqueo impulsados por grupos afines al sector denominado “evista”.
“Estos asesinatos alevosos y crueles no quedarán impunes. No descansaremos hasta que los autores materiales e intelectuales sean juzgados. La violencia nunca será el camino”, enfatizó Arce, señalando además que el Estado responderá con firmeza ante cualquier intento de desestabilización.
El presidente también hizo un llamado a respetar el orden democrático, la Constitución Política del Estado y a cumplir los acuerdos establecidos en las reuniones organizadas por el Tribunal Supremo Electoral, de cara a las elecciones nacionales previstas para el 17 de agosto.
Finalmente, destacó el compromiso de su gobierno por mantener el diálogo como vía principal para la resolución de conflictos y reiteró su respaldo a la labor de la Policía en la defensa de la institucionalidad y la seguridad ciudadana.