
El viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, informó que Bolivia registra actualmente 2.536 focos de calor, concentrándose la mayoría en el departamento de Santa Cruz. La situación activa las alertas ante el riesgo de incendios forestales en plena temporada seca.
Según datos del Sistema de Información y Monitoreo de Bosques (SIMB), difundidos la mañana de este domingo, Santa Cruz acumula 2.333 focos, seguido por Beni con 114, Pando con 54 y Cochabamba con 18. Calvimontes aclaró que, si bien estos puntos de calor no significan necesariamente incendios activos, sí representan un riesgo latente que está bajo constante observación.
“Los focos de calor se encuentran mayormente asociados a quemas de pastizales y de cordones para preparación de tierras agrícolas”, explicó la autoridad en una entrevista con Bolivia TV. En ese sentido, el Gobierno identificó 23 predios con fuego activo, cuyos responsables ya fueron registrados.
Los predios corresponden a comunidades indígenas, campesinas, propiedades privadas y empresariales, según precisó el viceministro. Esta información fue remitida a instancias competentes como el Ministerio Público, la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT) y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) para que se actúe conforme a la ley.
Preparativos ante posibles emergencias
Defensa Civil reportó que el país se encuentra en alerta y ha reforzado su capacidad de respuesta ante eventuales incendios forestales. Se cuenta con más de 4.000 bomberos equipados, y dos centros de producción de herramientas —uno de la Armada Boliviana y otro del Ejército— están activos para abastecer a los equipos de primera respuesta.
“La experiencia de años anteriores nos obliga a estar preparados. El año pasado, los incendios afectaron más de 10 millones de hectáreas. Por eso, mantenemos un monitoreo constante y capacitamos al personal de manera preventiva”, afirmó Calvimontes.
El Gobierno hace un llamado a la población para evitar quemas no autorizadas y colaborar con las tareas de prevención, en un contexto climático adverso que aumenta el riesgo de incendios forestales en varias regiones del país.