
Luego de que el Partido Democrático Cristiano (PDC) planteara la legalización de los denominados autos “chutos”, el Gobierno informó que fueron identificados siete nuevos pasos clandestinos cerca de la frontera con Chile, por donde ingresan vehículos sin documentación.
“Es así que en el sector de Pisiga Toldo se han identificado tres nuevos pasos clandestinos que estaban siendo utilizados para la internación de estos vehículos indocumentados. Por otra parte, en el sector del salar de Coipasa se han identificado unos cuatro nuevos pasos clandestinos”, informó el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Luis Velásquez, en una entrevista con Bolivia Tv.
Propuesta del PDC
El PDC, ganador de la primera vuelta electoral, propone regular la situación de estos vehículos, argumentando que representan un porcentaje significativo del parque automotor nacional.
Sin embargo, la propuesta ha generado críticas tanto a nivel nacional como en territorio chileno, donde autoridades cuestionaron que el planteamiento de Rodrigo Paz Pereira y Edman Lara podría favorecer la circulación de motorizados de procedencia dudosa.
De acuerdo con el viceministro Velásquez, la Policía Boliviana, el Centro Estratégico Operacional (CEO) y la Aduana Nacional verifican si un vehículo fue obtenido de forma irregular.
“Cuando se hace el comiso, el CEO realiza el traslado hacia la Aduana más próxima y la Aduana se encarga de determinar si ese vehículo fue reportado como sustraído”, explicó.
No obstante, el PDC aclaró que su propuesta no busca legalizar vehículos sustraídos, sino aquellos que fueron adquiridos de manera irregular y cuya documentación presenta inconsistencias.
Operativos de control
En lo que va del año, el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando ejecutó más de 9.000 operativos para frenar el ingreso de mercancía por vías no autorizadas. Como resultado, aproximadamente 250 vehículos fueron comisados.
Según Velásquez, hasta el mes de septiembre la afectación económica al contrabando —tanto de ingreso como de salida— asciende a Bs 105 millones. Entre los principales productos decomisados se encuentran madera, maíz, harina, huevo, arroz, carne y combustible.