
El flamante canciller del Estado, Fernando Hugo Aramayo Carrasco, anunció este domingo la implementación de una política de modernización de las relaciones exteriores de Bolivia, enfocada en el impulso de una diplomacia digital y de conocimiento destinada a posicionar al país como innovador, conectado y presente en los principales escenarios globales.
Durante su discurso de posesión, Aramayo agradeció al presidente la confianza depositada en su gestión y destacó que este acto trasciende lo institucional, al representar la renovación del pacto entre el Estado y el pueblo boliviano, así como un compromiso moral con la historia y el futuro del país.
“Como ministro de Relaciones Exteriores, me corresponde fortalecer la diplomacia boliviana y proyectar la voz de Bolivia en el mundo con dignidad, respeto y firmeza. Trabajaremos por una política exterior moderna, soberana, abierta al diálogo y defensora del multilateralismo”, afirmó.
El ministro subrayó que la misión central de su cartera será llevar a Bolivia al mundo y traer el mundo a Bolivia, mostrando las fortalezas nacionales y abriendo oportunidades globales para el desarrollo del país.
Asimismo, enfatizó que la diplomacia boliviana buscará construir puentes, ampliar alianzas estratégicas y generar nuevas oportunidades comerciales y de cooperación, en beneficio directo de la población.
Aramayo reafirmó el compromiso del gabinete con los valores del Estado: justicia social, soberanía, pluralidad y unidad en la diversidad, asegurando que cada decisión estará guiada por eficiencia, coordinación y transparencia para fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones.
“Trabajaremos con lealtad institucional, coherencia y entrega absoluta al servicio de la patria. Que nuestras acciones honren el liderazgo del presidente y del vicepresidente, y reflejen el mandato de construir una Bolivia que se reconcilia consigo misma y se proyecta con orgullo al mundo”, concluyó.
