
Proteger el agua implica también preservar los ecosistemas que la hacen posible. En ese marco, Cervecería Boliviana Nacional presentó los resultados del proyecto de revitalización integral de la cuenca Taquiña, desarrollado junto a la organización AMANDES y comunidades del Parque Tunari.
Durante su primer año de implementación, la iniciativa permitió la plantación de 25.000 plantines de especies nativas, entre ellas kewiña, kiswara, lloque y jacarandá, contribuyendo a la restauración ecológica y a la protección de fuentes de agua en la región.
El proyecto también incluye una estación meteorológica instalada en la Cervecería Taquiña, que permite monitorear en tiempo real las condiciones climáticas para anticipar eventos como inundaciones o mazamorras. A esto se suma la implementación de un vivero local, destinado a producir nuevos plantines y ampliar la reforestación hacia otras comunidades.
Estas acciones buscan fortalecer la seguridad hídrica y promover la sostenibilidad ambiental en la zona, involucrando a actores locales en la conservación del entorno.
“Cada especie que plantamos hoy en la cuenca Taquiña es una forma de proteger el agua del mañana, para las comunidades y para las nuevas generaciones. La naturaleza está en nuestra esencia y ese es el compromiso que nos mueve”, afirmó Benavente.