
La imagen del Tilcayo, el pequeño felino silvestre reconocido recientemente como una especie distinta, ya forma parte de la Photo Ark de National Geographic, el proyecto fotográfico creado por el estadounidense Joel Sartore para documentar la diversidad de especies del planeta y promover su conservación.
El retrato fue realizado en Bolivia y tiene como protagonista a un ejemplar llamado Tigrino, que vive en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, en los Yungas. La incorporación del felino a este archivo internacional permite que su imagen sea conocida por públicos de distintos lugares del mundo.
Detrás de la fotografía existe una historia que comenzó meses antes en Washington D.C. La bióloga boliviana y exploradora de National Geographic Paola Nogales-Ascarrunz contó que en junio viajó a esa ciudad para asistir a la inauguración del Museo Nacional de Geografía, con la expectativa de conocer personalmente a Sartore.
Sin embargo, entre la multitud no logró encontrarse con el fotógrafo y fundador de la Photo Ark.
Tiempo después, antes de que se difundiera el estudio científico que reconoce al Leopardus tilcayo como una especie distinta, Nogales-Ascarrunz consiguió contarle a Sartore sobre el pequeño felino y lo invitó a viajar a Bolivia para fotografiarlo.
“Y Joel… subió a un avión y vino a Bolivia”, relató la bióloga en sus redes sociales, al recordar cómo aquel encuentro que no pudo concretarse en Washington terminó dando paso a una visita del fotógrafo a Bolivia.
Sartore llegó hasta los Yungas para fotografiar al Tilcayo
Joel Sartore es fotógrafo y explorador de National Geographic y creador de la Photo Ark, iniciativa que busca registrar especies animales mediante retratos y acercarlas al público para generar mayor interés en su conservación.
En esta oportunidad, su trabajo lo llevó hasta el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, en los Yungas, donde pudo fotografiar al Tilcayo.
Sartore relató en un video publicado en sus redes sociales que habitualmente su agenda le impide modificar sus planes con facilidad. Sin embargo, decidió hacer una excepción al conocer que estaba por anunciarse el descubrimiento de una nueva especie de felino.
“Cuando me enteré de que se iba a anunciar una nueva especie de felino, pensé: ‘¡Madre mía! Al mundo le encantan los felinos’”, contó.
Para llegar hasta el refugio, primero viajó hasta La Paz, situada a casi 14.000 pies de altitud, y posteriormente atravesó un paso de montaña rumbo a las tierras bajas donde se encuentra el hábitat del felino.
En Senda Verde lo esperaba Tigrino, nombre que recibió el ejemplar desde su llegada al refugio en 2017.
Tigrino se quedó dormido durante la sesión
El fotógrafo describió al Tilcayo como un animal de pequeño tamaño, aproximadamente comparable con una hogaza de pan, y destacó su comportamiento tranquilo y su acostumbramiento a la presencia humana.
“Era encantador, una preciosidad, y es el único ejemplar de su especie que se encuentra actualmente bajo cuidado humano”, relató Sartore.
Durante la sesión, el felino permaneció tranquilo dentro del espacio preparado por el equipo para realizar las fotografías. En un momento incluso se quedó dormido.
Tigrino también comenzó a ronronear durante la sesión. Sartore explicó que el sonido fue muy tenue y quedó prácticamente cubierto por las conversaciones entre el personal de Senda Verde y el equipo de National Geographic.
Después de que las imágenes comenzaron a difundirse internacionalmente, el fotógrafo recibió numerosas consultas sobre el comportamiento del animal y, especialmente, sobre si había maullado.
Sartore aclaró que Tigrino no maulló durante la sesión, aunque sí ronroneó en varias ocasiones.
Una vez concluido el trabajo fotográfico, el felino regresó a su recinto y posteriormente recibió su comida, de acuerdo con el relato del fotógrafo.
Una imagen que también busca proteger su hábitat
Para Sartore, el valor de la fotografía no se limita a mostrar al público una especie recientemente reconocida. El fotógrafo considera que la atención que genera el Tilcayo puede contribuir a despertar interés por la conservación del bosque de las tierras bajas donde habita.
La lógica detrás de la Photo Ark es que el conocimiento y la conexión del público con las especies pueden contribuir a generar mayor interés por la protección de sus ecosistemas.
“Cuando proteges al felino, proteges también el resto del bosque”, afirmó Sartore.
De esta manera, la fotografía del Tilcayo incorpora al pequeño felino boliviano a una colección internacional dedicada a mostrar la biodiversidad, pero también pone atención sobre el entorno natural que necesita para sobrevivir.
“Así que, en el caso del Tilcayo todos salen ganando”, concluyó el fotógrafo.
Para Nogales-Ascarrunz, la llegada de Sartore a Bolivia y la incorporación del Leopardus tilcayo a la Photo Ark representan además la realización de aquel proyecto que comenzó con una invitación y terminó con la cámara de National Geographic frente a uno de los ejemplares de esta especie.