
La vacunación contra el sarampión es una labor permanente en el país; sin embargo, desde junio esta tarea se ha intensificado debido a un brote que ingresó al territorio nacional y motivó al Gobierno a declarar emergencia sanitaria.
En respuesta, se han sumado al suministro nacional donaciones de países y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), lo que ha permitido ampliar la inmunización a todos los niños y adolescentes hasta los 14 años.
El Ministerio de Salud recordó que las dosis contra el sarampión deben aplicarse al año de vida y un refuerzo a los 18 meses. Debido al brote, ahora también se busca vacunar a niños y adolescentes que no hayan completado su esquema o desconozcan su estado vacunal. “Son dos las dosis necesarias para niños y niñas hasta los cinco años; en edades superiores aplicamos una dosis en aquellos casos en los que se desconoce su estado vacunal o si les falta completar el esquema”, explicó la autoridad sanitaria.
El llamado a inmunizarse es aún más urgente con el retorno a clases presenciales. Las autoridades recomiendan medidas de bioseguridad como uso de barbijo, lavado y desinfección constante de manos, y distanciamiento. En caso de detectarse un contagio en una unidad educativa, ésta deberá cerrarse y los estudiantes pasarán a la modalidad a distancia.
De acuerdo con el último reporte del Ministerio de Salud, Bolivia registra 229 casos de sarampión: 192 en Santa Cruz, 13 en La Paz, tres en Oruro, cuatro en Beni, uno en Pando, cuatro en Chuquisaca, seis en Potosí y seis en Cochabamba.