martes, junio 18

Bananeros bolivianos protestan en la Embajada de Argentina porque no les pagan deuda millonaria

BANANEROS

En una nueva protesta que realizan por la falta de pago de su exportación hacia la Argentina, los bananeros bolivianos realizaron este lunes una protesta en la Embajada del país rioplatense en La Paz.

Reclaman el pago de una deuda de más de 12 millones de dólares, que los importadores argentinos no pueden pagar a los productores bolivianos por las restricciones a la divisa norteamericana en ese país.   

El dirigente Daniel Ramos dijo que ya se fueron incumpliendo pagos desde febrero de este año y que desde hace tres meses no reciben un dólar desde Argentina.

Señaló que en octubre se reunieron con la autoridad de Argentina, que se había comprometido a solucionar este problema a la brevedad posible, pero ya estamos en noviembre y no hay  ninguna solución.

Explicó que hasta la semana pasada ya se redujo 70% de la exportación y que la siguiente semana ya no exportará una sola caja de banana.

El dirigente aseveró que hasta la fecha la deuda es de más de 12 millones de dólares y estimó que la cifra llegue a 13 millones con el restante de la exportación esta semana.

“Vamos a estar con una deuda de 13 millones de dólares, del cual no recibimos un dólar. Eso es lo preocupante. No hay ninguna pista de solución. No hay gobierno que nos diga, tanto ni el argentino ni el boliviano, qué vamos a hacer. Prácticamente hemos quedado abandonados a nuestra suerte”, lamentó.

Ramos recalcó que este no es un problema de las empresas importadoras argentinas, puesto que tienen los recursos en pesos para pagar la deuda, sino el que no les da acceso al mercado de dólar es el Gobierno argentino.

“Sabemos nosotros que el gobierno argentino tiene este problema de falta el dólar hace mucho tiempo ya”, acotó.

Sin embargo, señaló que la deuda argentina con el mundo es de 90 mil millones de dólares y que el monto adeudado a los bananeros bolivianos sólo es de 12 millones, lo cual no sería complicado saldar. Dijo que sería como “quitarle un pelo a un gato”.

Fuente: Erbol